Con quién navegamos: puerto y compañías de chárter

Puerto base habitual: El Portet de Dénia 

El punto de partida más empleado es el Portet de Dénia. En la glorieta Benidorm, cruce de la Carretera de las Marinas y la Avenida de Miguel Hernández, sale una calle que va al espigón del Muelle de España. Os encontrareis enseguida con un aparcamiento privado con barrera a la derecha. Es la entrada al Portet. El coche se mete dentro, coged el ticket, nos saldrá gratis cuando salgamos si se lo decimos al marinero que hemos alquilado con Alquilavela.

En Google maps podeis ver la situación.

Telefonos:
966 445 799
656 907 513
info@alquilavela.com 


Ver El Portet en un mapa más grande

También navegamos con:

Israel Cabrera de Domina el Mar, que organiza cursos y salidas a navegar muy interesantes.

Con qué navegamos: Los barcos

Barcos empleados:

Habitualmente alquilamos veleros monocasco y catamaranes entre 37 y 45 pies, dependiendo de cuantos tripulantes vamos, el tiempo del que disponemos y de la distancia de navegación que queremos cubrir.

Modelos utilizados:

¿Como son por dentro los barcos? 

Pasa al interior de uno de los barcos que empleamos, el Dufour 405 de 40 pies para que veas como son por dentro

La eslora de los barcos

Es la longitud que tiene el barco, medido de proa a popa, se expresa en medidas inglesas, el pie, que equivale a 30,48 cm. En función de sus dimensiones se necesitan diferentes titulaciones o habilitaciones para patronearlo. En muchas ocasiones el modelo de barco incluye cifras de su eslora en pies.

Tu primera salida a navegar, ¿quieres respuestas?


Vamos a comentar los aspectos organizativos del grupo más importantes y que satisfacen la curiosidad del principiante
  • Como nos organizamos
  • ¿Que ropa llevo?
  • ¿Cuales otras cosas debo llevar conmigo?
  • Las provisiones y la comida a bordo
  • Como moverte por el pantalán y la marina
  • Cosas a tener en cuenta cuando convives en un velero

Como nos organizamos

Del nucleo de patrones se establece quien o quienes organizan la salida, fechas, número de barcos a alquilar, quien patronea y posibles rutas. Se abre el periodo de "enrole" de tripulaciones. Se establece el pago de reserva por tripulante. Teniendo en cuenta que si no se paga el dinero de la reserva que se establezca, no se tiene plaza. En función del programa de navegación elegido se puede abrir el enrole entre amigos, familiares y menores.

Uno o varios de los organizadores reserva el/los barcos y adelanta el dinero, por lo que es muy importante cumplir con las obligaciones de pago de cada tripulante y tener seriedad en mantener la reserva o conseguir que sea sustituido por otra persona. Normalmente unos diez o quince días antes de la salida el/los organizadores han pagado el alquiler completo de los barcos a la empresa de charter.

Se procede a repartir las tripulaciones en los coches que se desplacen. El coste del traslado en los coches (combustible, peajes, etc.) se ajusta entre los que vayan juntos. Quedamos en un punto de encuentro, que suele ser en la Marina de El Portet. Si fuera necesario completar con más dinero del depositado anteriormente por cada tripulante, por ejemplo cuando van varios barcos, se hace un fondo común allí mismo para la compra de comida, pago de amarres, varios, limpieza del barco y combustible. Un fin de semana viene saliendo con todo por persona unos 250 €, una semana unos 450 €.

Antes de firmar el contrato de alquiler del/los barcos, hay que rellenar la información de los tripulantes, por lo que se debe recoger por anticipado, nombres, fechas de nacimiento , nacionalidad y D.N.I. de la tripulación y del patrón.

Al coger el barco, uno de los organizadores deja también una fianza de unos 1.500-2.000 € por barco a la compañía de chárter y se paga la limpieza del mismo. La fianza es para responder de daños, roturas, perdidas, etc, no cubiertos. Los barcos suelen tener una franquicia en el seguro, por lo que en caso de tener que hacer frente de pagos se responde de forma conjunta entre todos los tripulantes y patrones.

La compañía de alquiler hace con el patrón (y los tripulantes entendidos de navegación) un repaso del inventario, es decir de todos los elementos de navegación y seguridad del barco, equipos eléctricos y electrónicos, mobiliario, enseres y se repasan condiciones de funcionamiento y mantenimiento. Se rellena la lista de comprobación y el conforme. Cuando se entregue el barco, a la vuelta, de la misma manera hay que repasar otra vez todo (en algunos sitios con buzo incluido) ya que se responde de los desperfectos y deterioros. 

Una vez embarcados, el patrón de cada barco es el responsable de la navegación y todos los tripulantes estarán a sus indicaciones, colaborando en los temas de seguridad, navegación, logística y mantenimiento.

En función del evento organizado, así será el tipo de navegación. La navegación será a vela y/o motor, en función de las condiciones del viento y de la mar. Los barcos están equipado con todo el material necesario para la navegación así como con el material de seguridad (chalecos, balsa salvavidas, balsa neumática auxiliar, radiobaliza, bengalas, etc...), equipo y menaje de cocina. En los barcos hay duchas con agua caliente y fría, cocina de gas, nevera. Además cuentan con radio DVD.

Hay que tener en cuenta que salvo en puerto no se puede conectar nada a 230 v. Durante la navegación sólo hay tensión de corriente continua de 12 v pero hay que consultar al patrón para ver si se puede enchufar algo, ya que durante la navegación a vela no se cargan las baterías.

Hay una serie de tareas comunes que hay que llevar a cabo, tales como cocinar, realizar compras y limpieza. Habrá que ponerse de acuerdo, si no hay acuerdo el patrón puede establecer los turnos y guardias que considere necesarios. Normalmente, la comida se hace a bordo mientras que la cena puede ser a bordo o en tierra (cuando estemos en puerto).

Durante la navegación se pueden tomar dos actitudes, una activa, participando en las maniobras y otra pasiva. El que quiera ser activo podrá participar de las maniobras y mejorar sus conocimientos de náutica  aprendiendo de los patrones y de los navegantes con conocimientos de navegación. Los pasivos podrán actuar de tripusoles, es decir, sin molestar en las maniobras disfrutarán del paisaje. En todo caso todos deberán atender las explicaciones de seguridad y estar a las tareas de guardias o vigilancias establecidas en caso de necesidad. Las tareas que se establezcan de orden y limpieza también son ineludibles para todos los tripulantes.

¿Qué ropa llevo?

El equipaje

Los veleros tienen poco sitio en los camarotes, por lo que el primer consejo es que se lleven pocas cosas. El equipaje debes llevarlo en bolsas que no sean rígidas, por ejemplo en bolsas de deporte, macutos o similar. Siempre puedes plegarlas y meterlas en alguno de los habitáculos que hay en los camarotes. Las maletas rígidas no caben en ningún sitio.

Ropa

Deben tenerse en cuenta los siguientes puntos:

  • Usar ropa cómoda y transpirable
  • Dependiendo de la época del año y climatología puede ser necesario más o menos abrigo. Chandal y ropa de montaña (forros polares), cortavientos y trajes náuticos de agua
  • Por el atardecer y por la noche navegando o en el mar hace más frío y humedad que por el día, tenedlo en cuenta por si es necesaria la navegación nocturna y guardias
  • Las prendas deben colocarse en capas (como las de la cebolla), según se va necesitando más abrigo se van superponiendo, o según sobra se van quitando
  • Debe evitarse llevar cosas metálicas en los pantalones para evitar arañar asientos y cubiertas en el barco
  • Con buen tiempo y sobre todo en los fondeos se puede usar el bañador, pero hay que tener en cuenta que el viento y el sol en el mar son implacables hay que usar protección para el viento y el sol

Calzado

  • Durante la navegación debe irse calzado, para evitar dañarse los pies con las diferentes partes del barco que sobresalen en cubierta y estructuras. Durante algunas maniobras puedes resbalarte si vas descalzo o sufrir pisotones de los demás navegantes
  • El calzado debe ser antideslizante, ya que la cubierta se moja durante la navegación y sobre todo de noche. Debe evitarse el calzado con suela que tizna de color negro o marrón las cubiertas, están prohibidos los tacones. Lo mejor son los zapatos náuticos o deportivos (siempre antideslizantes)
  • Para bajar en la neumática auxiliar a tierra, o a hacer amarres en rocas, es conveniente llevar calzado que se pueda mojar y fácil de secar, ya que habrá que meter los pies en el agua y evitar dañarte con las rocas y erizos
  • Para ir a las duchas en las marinas también necesitarás calzado (chanclas) que se puedan mojar, así evitarás ducharte descalzo

Otros elementos de vestuario

  • Para la cabeza: gorra para el sol, puedes necesitar anclaje para evitar que se vuele con viento; cinta para pelo largo ya que el viento te incordiará; gorro de montaña si hace frío o pasamontañas para protegerte hasta las orejas; buenas gafas de sol, ya que el mar deslumbra mucho y hay mucha radiación U.V.,  puedes necesitar un cordón de anclaje para evitar su caida al agua en maniobras bruscas
  • Para las manos: si vas a colaborar en las maniobras te vendrán bien unos guantes de navegación con apertura para los dedos. Esto es por seguridad para evitar quemaduras cuando deslicen los cabos por las manos. Ojo al coger las amarras de los puertos y las guías de muertos que tienen incrustaciones duras (caracolillos) que pueden dañarte las manos
  • Prendas de baño: si el tiempo lo permite puedes echar el bañador, gafas de buceo, snorkel, aletas
  • En los barcos suele haber sábanas, almohadas y mantas, pero suelen ser finas. Habitualmente llevamos sacos de dormir, por si hace frio por las noches

Otras cosas que debo llevar conmigo

  • Documentación personal y tarjetas bancarias
  • Linterna pequeña para moverte por la noche en el barco. Las de inducción no precisan baterías y son suficientes para ver en los camarotes
  • Teléfono móvil y cargador de coche y de 230 v (para cuando se está amarrado a puerto). Hay que tener en cuenta que en función de la zona de navegación no habrá cobertura a una distancia de la costa.
  • Cámara fotográfica, tarjeta y cargador
  • Funda estanca, para cuando se desembarque en la auxiliar, poder proteger de salpicaduras o inmersiones a cartera, cámara o móvil
  • Libros, mp3 u otros según gustos personales
  • Medicamentos y pastillas antimareo con y sin cafeina (brazaletes antimareo)
  • Los aficionados a la náutica suelen llevar además herramientas multiuso que faciliten cortar cabos, apretar tuercas y afianzar fiadores
  • Para la navegación nocturna vienen bien las linternas de cabeza con luz roja (evitan deslumbrar a la tripulación por la noche)

En Lista de comprobación náutica tenéis un archivo Excel, con dos hojas para saber que llevar en las salidas, tanto para navegantes como para patrones.

Las provisiones y la comida a bordo

En los barcos se puede cocinar, están provistos de cocinas de gas y horno; sin embargo las condiciones de navegación hace que cocinar "abajo" pueda ser una tarea complicada por los movimientos (se pueden volcar los liquidos de los recipientes con el bamboleo, todo se mueve, uno se marea, etc), además los útiles, aunque abundantes pueden tener carencias. Por ese motivo se planifican platos sencillos que no requieran mucho tiempo de preparación o una elaboración compleja.

Un truco para cocinar con líquidos muy calientes (aceite, agua)  cuando se navega y hay riesgo de que se puedan verter encima, consiste en que el cocinero se ponga los pantalones de lluvia náuticos, así se evitará quemarse las piernas si le salpican los líquidos calientes.

Las ensaladas con pastas y muchos otros ingredientes, arroces y pasta, fiambres, platos precocinados, bocadillos y mucha fruta son los reyes de la alimentación a bordo. Hay que evitar el trasiego de frituras por los problemas que genera el aceite (riesgos de incendios,  quemaduras, disposición de los residuos, etc).

El grupo de organizadores hará previsiones de las necesidades de avituallamiento, en función de los días de navegación, la previsión de atraques en puerto, número de personas, etc. Los grandes capítulos a tener en cuenta son:

  • Agua y bebidas. Si se va a navegar lejos de la costa hay que prever más agua por si acaso hay problemas
  • Si se hace noche en puertos aprovechar para comprar el pan reciente
  • Desayunos. Si se hace noche en puertos, muchos irán a desayunar a los bares, bajar las previsiones
  • Comidas y cenas. Prever si se hacen comidas en los puertos para no ir sobrecargados. Hay que pensar que en los barcos de alquiler no hay grandes medios de preparar comida, alguna sartén y cazuela
  • Picoteo de frutos secos o similares. Darle mucha importancia ya que da mucho juego en las navegadas largas al estar los ociosos entretenidos y disminuye la sensación de mareo

Como moverte por el pantalán y la marina

Para conocer como es un puerto, el de Dénia nos puede servir de ejemplo. En él hay varios espacios, tantos terrestres como marítimos, para los diferentes tipos de barcos y actividades que se realizan en torno a la náutica. Hay una zona para barcos comerciales, otra para barcos pesqueros y otras para los barcos deportivos. Además hay zonas para hacer el mantenimiento de los barcos: varada, reparación, aprovisionamiento de combustible, así como zonas de servicios para las personas: zonas de ocio, comercial, bares, aseos, duchas, etc.

Los barcos deportivos se sitúan en puertos que habitualmente reciben el nombre de marina, aunque muchas veces éste término es parte de una denominación comercial concreta. En el Puerto de Dénia los barcos deportivos se ubican en varias instalaciones diferenciadas, en muchos casos éstas son objeto de concesión del estado para su explotación por diferentes empresas y organizaciones que gestionan sus instalaciones.

Las que hay en el Puerto de Dénia son:

Si nos situamos ya en una de ellas, el Portet, por ejemplo, vamos a ver que ofrece para la estacia y manutención de los barcos y aquellos aspectos a tener en cuenta.

Hay zonas públicas, de paseo en las que no hay restriciones de tránsito, incluso hay zonas de ocio, como bares, tiendas o restaurantes. Hay otras zonas que están restringidas el acceso a aquellas personas que tienen amarre de barcos, mediante cancelas con clave o llave para los pantalanes donde están los barcos y los aseos.

Los barcos se sitúan en pantalanes donde amarran  y siempre veremos que este espacio está optimizado para acoger un elevado número de barcos. Cada marina debe reservar un espacio establecido para barcos en tránsito que no son de ese puerto. Veréis que cuando salgamos a navegar atracaremos en otros puertos y marinas en los que usaremos sus servicios, bien mediante un amarre de corta duración (amarre de cortesía) para por ejemplo comer en sus instalaciones o bien en un atraque por uno o más días.

Los pantalanes están identificados por códigos alfanuméricos y cada amarre por un número. Cada amarre se asigna en función de la eslora, la manga máxima del barco que puede aceptar (ojo en algunos casos con la profundidad ya que puede dar la orza, sobre todo si hay mareas, infórmate). Anota del pantalán y amarre del que zarpas para volver al mismo sitio cuando vuelvas. También sirve para identificar a donde te debes dirigir cuando llamas por radio al puerto para pedir amarre y ayuda.

En el punto de amarre habrá elementos fijos de amarre: norays, argollas, así como guías de muertos u otros elementos. Así mismo habrá punto de alimentación eléctrica a 230 v que mediante conector (y conversor de tomas)  y cable permite que llegue electricidad al barco. También encontraremos un grifo de agua potable para poder manguear el barco y llenar los depósitos de agua. Tanto electricidad como agua, según las marinas puede que necesiten de tarjetas y pagos adicionales para su activación. Nunca toques estos elementos sin que el patrón te de indicaciones.

Advertencias: NO DEBE NUNCA CONECTARSE A 230 V EL CABLE DEL BARCO CON EL MOTOR DE ÉSTE EN MARCHA, PUEDES DAÑAR EL ALTERNADOR. Cuidado con el cable eléctrico y el agua no provoques derivaciones y accidentes. Siempre se desenchufa primero del poste eléctrico del pantalán y se debe instalar de forma que no pueda desenchufarse del barco y caer al agua. Sólo debe quitarse bajo indicaciones del patrón.

Para subir y bajar cómodamente del barco al pantalán puede haber pasarelas retráctiles o el siempre práctico tablón. Ojo con su colocación, piensa que el mar mueve en todas direcciones al barco y que si se levanta viento o hay mareas o con el paso de otros barcos, el barco puede moverse aún más y el tablón puede caerse o hacer daños en la estructura del barco.


En las marinas hay que respetar el descanso del resto de navegantes que allí se encuentren.

Para ayudar en las tareas de mantenimiento de las instalaciones y a las maniobras de los barcos, veremos que hay marineros. Seamos amables y respetuosos con ellos, están para ayudarnos y muchas veces nos facilitan el acceso a hielo y suministros. Cuando son colaboradores en las maniobras de atraque, debemos recordar que una propinilla es bien recibida.

Cuando llegamos a un puerto que no es el nuestro, el patrón debe pasar por las oficinas del mismo (capitanía) para identificarse él y el barco, aportando la documentación del barco exigida y pagando las tarifas que se pidan por el uso del amarre y servicios. En el extranjero, y en función de la bandera del barco, además deben aportarse los documentos o pasaportes identificativos de la tripulación y cumplimentar los trámites de la primera entrada al país  siendo éstos muy diferentes en la Unión Europea que en otros países.

Uno de los servicios prestados por las marinas es el de duchas y aseos. En los puertos, los barcos no se pueden evacuar aguas de fregar cacharros ni evacuar aguas fecales por lo que es necesario desembarcar para utilizar los de la marina. Es conveniente informarte de donde se sitúan, ya que en algunos casos la distancia entre el amarre y la zona de aseos puede ser larga. Conviene llevar una bolsa donde hagas acopio de tus útiles de aseo personal y llevar chanchas aptas para ducharte con ellas. Como para acceder a las instalaciones se necesita llave, hay que organizar en cada barco que la llave esté localizable y que todo el mundo la deje en la mesa de cartas para cuando se necesita poder cogerla (siempre acaban en los bolsillos del último que ha ido).

Cosas a tener en cuenta cuando convives en un velero

El peligro

Cuando se sube por primera vez a un barco hay que tener una especial predisposición a liberarte de los hábitos que nos rodean en tierra y a aprender los que hay que desarrollar en el mar para poder disfrutar de la experiencia. El entorno marino está lleno de riesgos que debes conocer, aquí no vale el desdén que prestamos a los auxiliares de vuelo cuando nos enseñan a manejar los salvavidas, estaremos en un barco, varias personas juntas, dependiendo unas de otras y atendiendo a lo que la meteorología, el estado del mar y las incidencias decidan. Más vale que nos acostumbremos a pensar que la ayuda, si la necesitamos y si viene, está siempre lejos y tardará.

Por ese motivo se debe dar mucha importancia a aprender sobre los temas de seguridad ya que en ello nos va la integridad física (es fácil salir herido en alguna maniobra mal hecha) o a tener un percance con mala climatología, choque con objetos flotantes o animales grandes y para nada nos sirve en el mar el teléfono móvil, al que estamos tan acostumbrados a usar para pedir ayuda en tierra. La mayor parte de las veces tendremos que ingeniárnoslas nosotros para salir de los apuros.

Es muy conveniente que cada patrón u otro tripulante avezado, de instrucciones generales de seguridad a los novatos. En la página de Seguridad se dan indicaciones.

Atiende a las indicaciones cuando estés en cubierta, hay momentos en los que podrás tenderte a tomar el sol pero en otros deberás volver a la bañera. El uso de auriculares para oír música mientras se navega puede hacer que no oigas las voces de otros navegantes advirtiéndote de cambios en la navegación.

En cubierta durante la navegación con algo de oleaje, es fácil golpearse con partes del barco, aprende a usar las manos para tener siempre una agarrándote a alguna parte del barco. Aprende a ver como se mueve la botavara de la vela mayor, para evitar situarte en su camino, fíjate en las zonas donde las maniobras de las velas pueden hacer que las velas o las escotas te hieran en un cambio de maniobra.

Cuando bajas bajo cubierta tienes riesgo, mira por si está puesta la trampilla superior para no darte en la cara o en cabeza, al bajar o subir ten cuidado de no caerte por la escalera con el movimiento del barco, agárrate. Una vez abajo ten cuidado, con el movimiento del barco es fácil darte contra el mobiliario y también marearte.

Si hay mal tiempo, piensa que el barco aguantará, son los tripulantes los que se pueden resentir ya que los miedos se agarran y la moral baja. Todo el mundo debe mantener la calma y obrar con sentido común. En la mayor parte de esas ocasiones lo normal es mantenerse lejos de la costa, que es el peligro, las personas menos habituadas a navegar deben ser tranquilizadas y se debe mantener una postura optimista.

Durante la navegación debe atenderse especialmente al riesgo de hombre al agua. Por la noche hay que ser inflexibles para evitarlo, debe darse un adiestramiento básico para saber que hacer si no está el patrón en cubierta. No se debe salir de la bañera, hay que estar muy atentos a la navegación y debe irse en parejas como mínimo. La tripulación en cubierta debe ponerse los chalecos y los arneses ante la más mínima sospecha de empeoramiento del estado de la mar.

Los tripulantes mareados tienen riesgo de caerse al agua ya que se encuentra en un estado que se incapacita tomar decisiones. Que se queden quietecitos en un sitio que no molesten, preferiblemente a sotavento y vigilad que no se puedan caer por la borda.

El aseo personal y los mareos

Debes aprender a usar los inodoros del barco (Ver archivo de instrucciones de uso), puedes provocar una vía de agua si los usas mal. No se puede echar en ellos nada que no haya salido de tu cuerpo (no comas huesos de aceituna, así evitarás que salgan ;-) ), sino se atascará y habrá problemas. Una vez hayas utilizado el inodoro bombea de forma abundante el agua de limpieza del inodoro, así las conducciones quedarán limpias y se evitarán malos olores. Cierra la válvula para evitar que entre agua en el barco con oleaje.

En el mar existe una legislación que regula las descargas de aguas mayores en función de las distancias y medios que lleva el barco. Consulta al patrón para conocer lo que puedes hacer. La descarga habitual se realiza a un depósito de almacenamiento de aguas negras que lleva el barco, para su posterior retirada y gestión en puerto. Como sólo se puede descargar este depósito en el Mediterráneo en alta mar, debes minimizar el uso en el barco y maximizar los usos sanitarios en la marina en tierra de inodoros, grifos y duchas.

Un barco en el mar se mueve, de hecho el mar también se mueve, unas veces más y otras menos. Por ese motivo las cosas que tenemos en las manos o dejamos apoyadas en mesas y otras superficies tienen tendencia a caerse. En las personas este movimiento provoca mareo. Si no estás habituado a navegar debes prevenir los mareos tomando pastillas antimareo (Biodramina con y sin cafeina) un tiempo antes de salir al mar y respeta los tiempos entre tomas. Ten en cuenta el efecto adormecedor de la versión sin cafeína y el efecto sobreexcitante de la versión con cafeína. Que no te de reparo utilizarlas, te habituarás y dejarás de usarlas en un tiempo. Si la cosa se pone mal en el mar, aprende donde está sotavento para dar de comer a los pececillos.

La economía en los consumos

El agua dulce del barco es un bien escaso, todo el mundo debe saber las normas mínimas de empleo, si se acaba el agua del depósito no se podrá reponer hasta llegar a puerto.

En el barco hay duchas en las cabinas de aseo y en la bañera de popa. Mucho ojo al utilizarlo. Puede estar funcionando el sistema de calentamiento de agua o no y a veces podemos quemarnos si no sabemos manejar la mezcla de agua en el grifo monomando. Habitualmente se necesita presión en el circuito que la da una bomba que debe ser activada en el cuadro eléctrico del barco, coméntalo con el patrón o con otros tripulantes habituados si no sabes como funciona.

Aprende a cargar tus aparatos eléctricos en puerto y economiza electricidad cuando el barco esté con baterías. Apaga las luces y los equipos que consuman electricidad cuando dejes de necesitarlo. Mientras el motor del barco está encendido las baterías se cargan, pero cuando éste se para empieza a escasear la electricidad. El patrón debe proteger la batería de arranque de motor, evitando su descarga, ya que sino el barco se quedará sin motor y todos tendréis un grave problema.

Orden y limpieza

Colabora y que entre todos los tripulantes se de un sano espíritu de convivencia, mantén en orden tus enseres y ropas, ordenados en el sitio asignado de las cabinas, dentro de armarios y cajones. Que las zonas comunes se mantengan ordenadas y con los objetos a son de mar, es decir sujetos, para evitar que al navegar con oleaje y al escorar el barco, salga todo disparado y caiga por las cabinas. Si la navegación es de varios días conviene hacer un cuadrante de actividades por tripulante.

No tires cosas, desperdicios y colillas por la borda al mar, recógelas con la basura para cuando se llegue a puerto y una vez allí haz una disposición adecuada de los residuos: peligrosos, reciclables, orgánicos. Protejamos el medio ambiente marino.

Cuando salgas de tu cabina y vaya a empezar la navegación, recuerda que debes cerrar todas las ventanas, portillos y escotillas, para evitar que entre agua y ponga en peligro la flotabilidad si de pronto empeora el tiempo y el barco escora.


Convivencia

El espacio disponible en el barco es escaso para aislarnos de los que nos rodean, además estaremos juntos las veinticuatro horas del día y varios días seguidos, el roce será continuo y es muy importante evitar conflictos. Digamos que durante los días de navegación hay que seguir dos grandes consejos: "dar mucho y pedir poco" y "tener mucho respeto a los demás", la intransigencia y el mal humor son malos compañeros de travesía, una vez nos separemos en tierra cada uno puede seguir siendo como quiera.

El objetivo que perseguimos al embarcarnos es disfrutar de nuestra pasión por el mar desde un velero, cada uno de nosotros buscará durante el tiempo que estemos juntos la mejor manera de sentirse feliz: unos extasiándose con las vistas, otros faenando en las maniobras, otros disfrutando de la convivencia.

Las personas habituadas a la vida en convivencia nos enseñarán pequeñas habilidades que deben aprenderse, el respeto mutuo al compartir espacios pequeños para dormir, evitando incomodar a los otros tripulantes que intentan dormir: olor del calzado, ronquidos, luces encendidas, ruidos por música, hablar, etc.

Si durante la navegación se dan situaciones tensas, como mal tiempo, problemas técnicos, etc, pondrán a prueba el temple de las personas, ya que posiblemente surgirán desacuerdos, así que hay que ser muy colaborador y respetar las decisiones que se tomen. La seguridad que emane del patrón es un factor determinante, y la colaboración de la tripulación es fundamental.

Si se dan situaciones tensas con otros navegantes lo prudente es buscar un espacio reservado para aislarte un poco y evitar confrontaciones y no dar más importancia a lo ocurrido. Si se ahonda en desacuerdos que pueden derivar en conflictos mayores hay que intervenir y evitar situaciones que enturbien la convivencia.

Se necesitará colaboración para realizar las tareas comunes de limpieza, preparación de comidas, subir y bajar a las cabinas a por cosas para los demás, tirar la basura, etc. se pide la máxima colaboración de todos en la medida de las posibilidades reales. Por ejemplo, los que se marean menos son los que deben hacer las tareas en el comedor durante la navegación.

Los planes

Normalmente antes de salir a navegar se lleva una idea de cual va a ser el plan de navegación, pero hay que estar abierto a cambiarlo en función de las circunstancias climáticas u otras que se produzcan. Es importante compartir el debate y la decisión que se toma y evitar malos rollos en la tripulación.

Las zonas de navegación y los días de los que disponemos son determinantes para establecer por donde nos moveremos. Hay que tener en cuenta que un barco navegando a vela no va directo hacia el destino, sino que tiene que aprovechar el viento como viene y adaptarse. La velocidad promedio que se puede esperar a vela es, con buenas condiciones entre 4 y 6 nudos, mientras que a motor será de entre 5 y 7 nudos. Cada nudo representa una velocidad de una milla náutica por hora. Una milla náutica son 1.852 metros.

Normalmente nos moveremos en rutas entre puertos, fondeaderos y boyas de amarre, pasando noche en alguno de estos puntos, salvo que hagamos navegación nocturna de travesía.

Todas las salidas deben planificarse para ir hacia unos destinos concretos y debe preverse sus alternativas, los patrones inexcusablemente deberán contar con los recursos necesarios para consultar las cartas y derroteros de la zona. Debe contarse con medios de respeto típicos, por si la "tecnología" decide no trabajar. No debe nunca contarse únicamente con el GPS/ploter del barco como único medio de orientación. Es obligación del patrón mantener frescos los conocimientos de las técnicas de navegación clásicas y ser capaz de hacer frente a los imprevistos. En situaciones imprevistas la prudencia debe imperar aún más.

Contar con los libros habituales de Derroteros y Guías náuticas, cartografía detallada, etc aporta conocimiento a las zonas de recorrido y recalada, facilitando datos necesarios para realizar consultas o tomar decisiones y sobre todo para evitar peligros cerca de costa. Hay que pensar que se pueden producir cambios que hagan variar los planes y que el barco y la tripulación se acerquen a zonas no previstas y desconocidas.

Siempre se debe consultar la situación de peligros cerca de tierra, aunque veamos barcos fondeados; siempre debemos pensar que hay piedras y bajos traicioneros en las zonas más concurridas y cables submarinos en las zonas de fondeo, así nos acostumbraremos a consultar la cartografía y a no llevarnos sorpresas.

 
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